Qué va. Cómo iba a tener miedo de volar hacia un mar tan azul. Hacia un cielo tan claro. Hacia un sol tan cálido.¡Hacia mi casa!
Qué tonta he sido.
Nunca más lo olvides, Isa, que no es bueno conferir tanto poder a las personas. Consentir que le quiten el color al mar. Ni olvidar la fuerza de los que con palabras, sonrisas, abrazos o paseos te lo vuelven a pintar.
Es que, a veces, las cosas dan tantas vueltas, y tan deprisa, que una se marea.
Sobre todo al despegar.
...tienes toda la razón!
ResponderBorrarSaludos, W.
¿ya has vuelto o son vacaciones?
ResponderBorrarbesitos
Fui una semanita de vacaciones!
ResponderBorrarEstoy back in England pero ya no me queda nada para acabar... un mesecito y de vuelta a España!
Estoy de acuerdo contigo en todo eso. Creo que últimamente me he sentido mucho así.
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